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Operativo “Magnesio”: Fiscal Ferrero desarticula célula del Primer Comando Capital

Por Jean Georges Almendras- 13 de diciembre de 2019

Una temible organización criminal brasileña denominada Primer Comando Capital (PCC) instaló desde hace medio año (o quizás desde mucho antes) una célula operativa en territorio uruguayo, que fue detectada por las autoridades y fue la Fiscal de Estupefacientes Mónica Ferrero quien comenzó a desbaratarla como resultado de una muy prolija investigación que comenzó a fines del pasado mes de julio. La labor fiscal, que incluyó escuchas telefónicas y otras acciones derivó en la prisión (domiciliaria) de cuatro personas, una de ellas integrante y líder de la organización, a quienes se les tipificó el delito de “asociación para delinquir”. La labor conjunta de la Fiscalía y de la Justicia, en la persona de la jueza de Crimen Organizado de 3er Turno Dra. Beatriz Larrieu de hecho fue un muy importante paso de las autoridades uruguayas contra el crimen organizado en la región, especialmente cuando no pocas organizaciones criminales internacionales (del narcotráfico, entre ellas) han operado dentro de nuestras fronteras (y seguramente deben estar operando) marcando su sólida y muy lamentable presencia por estas latitudes. Desde estas páginas, y en los últimos meses, hemos dando cuenta de hechos de esta naturaleza, como es el caso de la captura del mafioso de la ‘Ndrangheta Rocco Morabito y de su posterior (y escandalosa) fuga de Cárcel Central de Montevideo, y de la presencia de elementos infiltrados de esa organización criminal italiana, en Tribunales de Buenos Aires y en el Uruguay realizando tareas de apoyo financiero para la fuga de Morabito, tal como lo informamos en un reciente artículo de Antimafia Duemila.

georges almendras100x116Giovanni Bongiovanni, el activista social que revoluciona a la humanidad

Por Jean Georges Almendras-3 de diciembre de 2019

Cuando es entrañable, transparente, honesto y desinteresado el vínculo entre los seres humanos que conviven en un mismo planeta, ineludiblemente, se construyen vidas y se tejen esperanzas. Vidas y esperanzas que se atesoran donde las carencias y las penurias sobran. Donde las soledades y los desamparos que el hombre causa al hombre, cercenan derechos y visibilizan desigualdades. Las desigualdades que hacen que el mundo moderno sea en realidad un mundo devorador de seres humanos. Devorador de pueblos y de comunidades humanas, preferentemente instaladas en medio de las lejanías de las tierras latinoamericanas. Las tierras latinoamericanas que fueron saqueadas por los hombres que siempre detentaron el poder, comidos por los intereses económicos, en un tiempo pasado y en un tiempo presente. Las tierras latinoamericanas en las que un grupo de seres humanos de muy buen corazón (y de una fortaleza increíble) se comprometieron, primero consigo mismo y después con el prójimo, a abrir caminos para la vida, para desterrar con hechos y no con palabras, algunos de las vergonzosas consecuencias del mundo moderno, como la pobreza y la exclusión. Las tierras latinoamericanas en las que un grupo de hombres y mujeres que son el alma de una organización internacional creada en Italia, denominada FUNIMA Internacional, desde el año 2005 hace obra y acción social humanitaria, involucrándose con aquellos que en su propio país y allende el Atlántico sufren las consecuencias de un sistema moderno opresor. FUNIMA INTERNACIONAL está integrado por hombres y mujeres sedientos de justicia, revolucionando la sociedad con hechos y no con palabras. Con hechos concretos que dan forma a un inédito activismo social, que tácitamente confronta a la sociedad y denuncia las innumerables desigualdades sociales que socavan la humanidad, bestializándola. De la mano de Giovanni Bongiovanni, los hombres y mujeres de FUNIMA Internacional viven el día a día lejos del confort del hogar italiano, instalados (muchas veces por largos períodos) en la entrañas mismas de las tierras donde “sobreviven” quienes nada tienen y a nadie tienen. Hombres y mujeres con la misión de construir vidas y de tejer esperanzas, como acotábamos al comienzo. Vidas que fueron olvidadas por los gobernantes y por los políticos. Vidas de niños, de adolescentes, de jóvenes, de padres, de madres, de abuelos y de abuelas. Vidas de seres humanos.

“Funima es una organización internacional que hace obras sociales, humanitarias, y proyectos sociales que ofrecen servicios que en algunos lugares no hay y que muchas veces tendría que realizar el gobierno. Nació en el año 2005 y comenzó a trabajar en principio en Argentina, ya que en nuestro país, Italia, en ese año no había una situación social como la que existe hoy, que a pesar de ser uno de los países ricos de Europa en este momento la pobreza ha crecido mucho”

Así nos habla Giovanni Bongiovanni. Es el comienzo de un encuentro que nos lleva por los confines de la comprensión humana traducida en acciones directas, específicas. Nuestro interlocutor es un hombre joven, que misiona con su pequeña hija Amira, su esposa Bárbara y un racimo de voluntarios y voluntarias portadores de un humanismo que les sale desde el alma y no de los convencionalismos.

Los ojos de Giovanni Bongiovanni, tras sus gafas, expresan las bondades de su ser interior como así también la firmeza de sus ideas. Una mirada que habla con amor, con disciplina, con personalidad. Una mirada que conlleva una rica experiencia de vida: una vida de profunda espiritualidad y una vida de conciencia revolucionaria. Conciencia revolucionaria que lo transforma en un militante de las ideas que se oponen al capitalismo, al autoritarismo y al despotismo, vinculándolo con las ideas y las acciones de los sacerdotes tercermundistas de los años setenta (y de nuestros días), aún sin ser religioso. Conciencia revolucionaria que nos recuerda a Ernesto “Che” Guevara y que nos recuerda a Vittorio Arrigoni. Conciencia revolucionaria de un hombre libre. De un hombre joven, inteligente, armonioso, pacificador pero al mismo tiempo duro con las intransigencias, las arrogancias, las injusticias y las mezquindades de quienes se atrevan a erosionar o a contaminar a quienes hacen el voluntariado codo a codo con él, compartiendo escasas horas de sueño, días y días de viajes (a veces en condiciones extremas) y los contratiempos que nunca faltan cuando se construyen vidas y esperanzas, y cuando se destruyen pobrezas y soledades. Esas soledades que parten el alma cuando se trata de niños y de ancianos

La voz de Giovanni retumba en la habitación en la que nos hallamos, en la ciudad de Asunción, Paraguay. Habla en tono bajo, pero sus palabras se imponen como un grito. Un grito de denuncia, que se torna en una inconfundible protesta.

“Estamos trabajando en Sudamérica, en Argentina, Paraguay, Uruguay, Guatemala, realizando obras como pozos de agua; ahora por ejemplo estamos realizando una cosecha de lluvia. Trabajamos mucho con el tema del agua porque es uno de los problemas principales que existen donde hay pobreza. Hemos construido centros de salud; ahora estamos construyendo también otro, estamos haciendo capacitación para quela gente que está sin trabajo pueda llevar a cabo algún tipo de emprendimiento. Tenemos algunas personas que viajan desde Italia y nos acompañan para ayudar como voluntarios en todo lo que estamos haciendo. Los fondos con los que contamos son donaciones que solicitamos a empresas, a fundaciones de filantropía, a ONGs; y participamos también a veces en concursos de recursos gubernamentales o privados, entonces una vez que podemos contar con los recursos vamos directamente al lugar donde surgen las necesidades, las analizamos, vemos la factibilidad de un proyecto y lo realizamos”.

Sonia de Marco, una voluntaria muy cercana a él se hace cargo del registro gráfico. Y eso no es obstáculo para restringir opiniones o para formular preguntas. La dinámica del diálogo nos lleva a zambullirnos en las profundidades del activismo social, que él personalmente predica, con el ejemplo.

“Me considero un activista, primeramente, y después el presidente de esta organización, porque eso vino después. Lo primero en mí ha sido siempre el activismo social, el deseo de justicia, es lo que me impulsa.”

¿Y dónde nace esa sed de justicia? “Nace en Italia. De niño vi a mucha gente de África vendiendo pequeños artículos, ropa, cosas simples y comenzaba a llorar si mi mamá no les daba algo, un poco de ayuda. Es algo que llevo adentro, mi fortuna creo que ha sido pertenecer a una familia en la cual todos son activistas sociales; mi papá es el director de una revista importante de Italia, una redacción que se llama Antimafia Duemilla, y tengo además una hermana, menor que yo, que también lleva adentro esas ganas de luchar por la justicia y ayudar a la gente humilde. Ha sido siempre el deseo de lucha que llevamos adentro lo que nos motiva”.

Aquel niño, ahora es un hombre que tiene las ideas claras sobre el sentido de la vida y el sentido de la justicia. Y en particular sobre lo que le corresponde hacer en este momento. Un momento muy crítico para la humanidad. Una humanidad asediada por la intolerancia. Una humanidad que se jacta del grado de civilización alcanzado y que mira a un costado cuando la pobreza la abofetea a la vuelta de la esquina. Tras la bofetada unos se despiertan pero otros siguen durmiendo, y son indiferentes.

Giovanni Bongiovanni nos dice que FUNIMA está entre aquellos que despertaron y que no se dormirán más, porque los voluntarios y él mismo van de norte a sur y de este a oeste, porque la pobreza no conoce de fronteras.

“Tenemos incluso el Este de Europa, que tiene mucha pobreza, pero en el sur de Italia de donde somos originarios, Sicilia, Nápoles… tienen costumbres muy similares a los pueblos de América Latina, como Argentina por ejemplo. Entonces siento a la gente de aquí como hermanos. Por otra parte me ha fascinado mucho la historia de algunos personajes que han cambiado mi vida, como la historia del Che Guevara. Yo creo mucho en la lucha, no armada, porque lo que estoy haciendo ahora es como llevar siempre una bandera de paz, pero la idea, lo que puede ser una política social, me ha fascinado mucho. Me siento un revolucionario social porque estamos trabajando en algo que la gente común no hace; crear una organización que realiza proyectos solidarios, que muchas veces sacrifica su propia vida; porque en nuestro caso no podemos decir que tenemos la espalda cubierta porque tenemos un sueldo alto, no, es un sacrificio cada día, entonces “estamos locos” para hacer algo así que solamente un revolucionario puede hacer”

Seguramente los voluntarios de FUNIMA estén locos (y nosotros con ellos) por entregarse de lleno a una organización que no fantasea y que por su sola presencia resulte ser un mascarón de proa de una verdadera revolución. Y es bienvenida esa locura para poder hacer una verdadera revolución de la conciencia. Para construir un nuevo ADN para este mundo pútrido, en el que la pobreza y el hambre en América Latina (y en otras regiones del mundo) son una constante.

“Para mí lo que está sucediendo ahora es que la gente más joven tiene esas ganas de luchar, esa capacidad de observar lo que está pasando, también a nivel político y social, más que los adultos. Yo veo que los adultos tienen más reticencias, más miedos, en cambio a los jóvenes los veo más revolucionarios. Veo que la nueva generación es diferente, y no es verdad lo que dicen los medios o la gente de que a los jóvenes no les interesa nada, que no quieren trabajar. No es así, es que el joven de hoy día no se identifica con las políticas de hoy, con las empresas, las multinacionales, los jóvenes de hoy son más sencillos, se movilizan por querer cambiar algo de este mundo”

¿Los jóvenes han sido defraudados? ¿Han sido desilusionados por nosotros los adultos? le preguntamos a Giovanni y el nos contesta sin rodeos: “Sí, porque el joven hoy no ve referentes con los cuales pueda identificarse, en ningún ámbito, ni en la política, ni siquiera en el deporte. Yo me acuerdo antes de Mohamed Alí, de gente que daba un ejemplo a los jóvenes, hoy no hay ni siquiera filósofos, los hay muy pocos, que puedan ser ejemplo para los jóvenes. Entonces al no tener referentes se tienen que identificar en personas como el Che Guevara, porque hoy no hay un político que luche, un partido que esté haciendo una revolución verdadera, es un problema muy grande. Entonces con nuestro trabajo lo que podemos hacer es darles un ejemplo a los jóvenes para que se puedan identificar con lo que hacemos, con nuestro pensamiento, con nuestra lucha social”.

Los voluntarios de FUNIMA Internacional han cruzado fronteras. Han dejado atrás a sus familias, a sus hijos, a sus hermanos, a sus padres. Y han cruzado fronteras, en sintonía con una idea que ya se ha convertido en un hecho, en una acción pacífica, pero revolucionaria por excelencia. Tan revolucionaria, que FUNIMA en todos estos años ha dado pasos agigantados, y el artífice a sido Giovanni. El líder natural de una misión social que nos habla sobre el camino recorrido en Guatemala y en la Argentina.

“Bueno, son dos países diferentes. Guatemala es un país más chico, en relación a Argentina, pero me impactó mucho porque es un país que parece que está en guerra consigo mismo. Hay muchas armas en la calle, mucho riesgo de vida. Es un país que tiene mucha riqueza pero en manos de muy poca gente y las multinacionales europeas son las que manejan prácticamente todo el trabajo allí. Esto se ve mucho incluso si vas de turista. Te das cuenta que es un país que tiene miedo de la criminalidad organizada que existe adentro. Puedes ver en la calle la seguridad que hay alrededor de los negocios, con gente armada. Y a la vez en los alrededores de la capital hay mucha pobreza. Hay barrios, villas, como en Buenos Aires, con mucha pobreza en los alrededores de la ciudad y hay muchos campesinos. Es increíble ver la gente que trabaja todo el día para las multinacionales, como las empresas de marca de nuestra Italia que tienen tierras en Guatemala. Entonces lo que te impacta mucho es que esto lo puede ver cualquiera, no es una pobreza escondida. En Argentina a veces también se ve, y en esto son parecidos estos países, pero Argentina es más grande, nosotros por ejemplo trabajamos mucho en los Andes, y ahí también hay problemas grandes con la contaminación de las mineras, entonces no sabría decir cuál de los dos países es peor, te impactan de manera diferente. Argentina en cierta forma también es parecida a Italia, con sus problemas de política, de corrupción, a ese nivel, pero es más visible que en Italia”.

El pasaje de FUNIMA por Argentina, específicamente en la región de los Andes, se concentró en la provincia de Salta, desde hace ya algunos años. Y allí el trabajo ha sido y sigue siendo intenso. Pero además la convivencia con las comunidades de los pueblos originarios de esas regiones montañosas han acarreado vínculos muy fuertes. Los niños son especialmente los que más gozan con el afecto de los voluntarios y las voluntarias, y las lagrimas y los sollozos aparecen en escena en el momento mismo de los alejamientos, y esto no pasa inadvertido. Porque enaltece y pone de relieve que los frutos han sido sólidos. Tanto o más como el trabajo realizado.

“En Argentina ahora estamos trabajando muchísimo en los últimos años principalmente en el norte, en la provincia de Salta. Funima lo que hace es trabajar en lugares extremos. Entonces la zona de los Andes, a tres mil o cuatro mil metros de altitud son lugares muy extremos, donde hay frio, calor, sequia. Lugares donde no hay nada, donde no hay infraestructura, y donde falta prácticamente todo: el agua, la atención sanitaria, el trabajo; es un lugar donde parece estar dividida la comunidad originaria del resto de la población argentina, que en su mayoría es blanca, descendientes de europeos. Pareciera que el gobierno no quiere a la comunidad originaria, hay un racismo que hace que a estas comunidades no se las considere parte del pueblo argentino. Además estamos trabajando en el Chaco, principalmente en un lugar que se llama Santa Victoria del Este. Una localidad de triple frontera donde hay varios problemas ambientales también, que está cerca del río Pilcomayo, que cada año se inunda y donde existen también muchas comunidades originarias como los wichis, chorotes, que viven entre su cultura y la globalización. Entonces esto está haciendo mucho más daño porque esta gente no se acostumbra ni a vivir con su propia cultura ni tampoco como lo impone la globalización. Hay también muchísima pobreza y falta de agua. Estamos trabajando mucho en eso. Siento cada vez más afecto por esta tierra y por la gente, porque vivir cerca de ellos es algo que te impacta mucho más. Esto ha sido necesario para nosotros, porque instalarnos en el país nos da la posibilidad de tener más control en el sentido de lo que estamos haciendo y de lo que podríamos realizar en un futuro, trabajando también con nuestra propia cultura. La gente de aquí a veces piensa que los europeos que venimos tenemos todos mucho más recursos económicos, pero no es así. Italia no es el país que los argentinos piensan, que somos gente con dinero; no es así. Nosotros somos gente que tiene un corazón muy grande y que sacrificamos también nuestra vida para luchar. Eso somos”

El gran corazón de FUNIMA se visualiza desde cualquier punto del planeta. Insisto, y son los frutos los que más y mejor hablan por el mundo de cada uno de los voluntarios que comparten con Giovanni Bongiovanni la dicha de servir al prójimo, desinteresadamente. Un servicio a favor de la vida. Un grano de arena para construir, y no un asistencialismo sin base o sin horizonte. Porque los asistencialismos no son los mejores amigos de este tipo de revoluciones sociales. Y es precisamente Giovanni quien nos lo explica claramente. Palabras claras que seguramente disiparán dudas.

“Lo que estamos llevando adelante en temas de asistencia es sobre todo en lugares en los que existe una situación grave de malnutrición, por ejemplo. Pero contemplamos siempre más a los niños que a los adultos. Claramente la mamá, los padres, toda la comunidad recibe alimento, pero para nosotros los niños no tienen culpa de todo lo que pasa, entonces cuando hay casos de malnutrición, de niños que tienen riesgo de vida como en Santa Victoria, donde existen datos de una mortalidad infantil muy alta, a esas comunidades llevamos comida y ropa para los niños, principalmente. Sabemos que eso no es algo bueno, que sucede a veces que la gente se acostumbra a recibir y no a trabajar. Para mí lo mejor siempre es mantener un equilibrio. Entonces en esos casos de malnutrición graves, de niños que se pueden morir, en lugares donde no hay trabajo, no hay comida, no hay nada, porque incluso a veces los adultos no tienen ganas de trabajar nosotros intervenimos con algo para ayudarlos a sobrevivir, pero principalmente tenemos que darles capacitación y herramientas para que puedan trabajar. Eso es lo importante. También resolver problemas como la falta de agua. Si la gente no tiene agua porque no existe una infraestructura que les pueda llevar esa agua, construir esas estructuras, como pozos, cosechas de agua; y después darles trabajo, enseñarles, capacitarlos para que puedan hacerlo. Eso es lo más importante, la educación; educar a la gente para trabajar, mejorar su calidad de vida, para crecer”.

“Ayudar”. “Colaborar”. “Ser solidario”. Deben ser algunas de las expresiones que seguramente deben apelar los voluntarios de FUNIMA y el mismo Giovanni, en cada encuentro con empresarios o con personas de dinero de Italia para obtener fondos , o con las fuerzas vivas de las localidades o ciudades, o con autoridades para obtener recursos financieros, apoyos burocráticos y permisos. Las respuestas son diversas, y no todas siempre son favorables especialmente cuando se piden dineros para hacer pozos de agua, obras en lugares apartados u otros emprendimientos ¿Será que el muro de la empresa privada es muy fuerte? ¿Será que el egoísmo se ha institucionalizado en el alma de los hombres?¿ Será que las sensibilidades humanas se han hecho añicos contra los muros de una civilización resplandeciente, pero falsa e hipócrita?. Sí, es así, y los egoísmos dominan al mundo y el hombre ha perdido el corazón o lo ha comercializado por oro, o por poder.

“Hay empresarios que quieren hacer algo, a veces, no sé si para limpiar su conciencia;  puede ser. Y hay otros que directamente no quieren ayudar. Es que Italia se divide en dos o en tres; la Italia del norte, la del centro, la del sur…, en esta última la gente quiere ayudar más pero tienen menos recursos. Entonces nuestra organización mayormente está formada por gente que no tiene tanto pero quieren hacer mucho; y nuestro pedido de donación está dirigido principalmente a las empresas y organizaciones grandes”

Pero los egoísmos no son pertenencia exclusiva de los que gozan de buena salud y de los que viven bajo las comodidades más excelsas del capitalismo o de la civilización en ritmo de siglo 21. Los egoísmos afloran igualmente entre los desposeídos. Y especialmente los orgullos.

“A veces voy a ayudar a gente que no quiere recibir la ayuda, eso me impacta mucho porque en ocasiones podrían mejorar sus vidas y la de sus hijos con poco, pero no quieren hacer. Hay un lugar por ejemplo, donde estoy trabajando ahora, que el municipio a veces va a llevar agua y lo único que hay que hacer es adelantar un poco el tanque para que el agua baje y se pueda tomar, y no lo quieren hacer. Y ahí hay niños que sufren porque no tienen agua y los padres que no levantan el tanque para darles el agua; y están esperando al municipio que les vaya a cargar el agua. Y todo esto lo atribuyo a un problema cultural muy fuerte, que es lo que hablábamos antes, que están esperando que vaya el municipio, que vaya la ONG, o no sé quién, a llevar ayuda, cuando en realidad ellos con poco que hicieran podrían darle tanto a su comunidad. A veces te enfrentas con un muro tan alto que no es tan fácil. Porque esto de lo que te estoy hablando es solamente un caso, pero hay varios. Hay gente que quiere hacer, y a veces nuestra organización se ve en la necesidad de elegir a quien ayudar, si a los que no tienen nada pero que no quieren hacer algo para mejorar, o a los que a lo mejor tienen un poco más, agua o un poco de trabajo, pero se lo merecen un poco más porque quieren crecer. En ocasiones me veo en esa disyuntiva de ver a quien tenemos que ayudar. Es difícil encontrar la respuesta a veces a este dilema”

En este muy bien definido camino del activismo social, las instituciones estatales de los países latinoamericanos, que se encuentran en la vereda opuesta de los voluntariados y de las obras sociales y humanitarias, deben asumir obligatoriamente las consecuencias de su inoperancia. Y son las organizaciones como FUNIMA las que ponen los puntos sobre las íes, en ese sentido. Y una de las voces autorizadas en hincar el diente en ese árido tema es Giovanni Bongiovanni.

“Nosotros queremos mostrarle a los gobiernos que hay muchas obras mal hechas, que hay organizaciones no gubernamentales, o institucionales, que no están trabajando bien; primero, porque no les interesa, segundo, porque están siempre cerca de lo que es el poder, de la plata; porque están invirtiendo muchos recursos en los que se ve que limpian los fondos del gobierno mismo, entonces nuestra organización, que trabaja en eso, quiere ir al político, a las instituciones, y decirles: acá ustedes no están trabajando bien y nosotros queremos hablar de esto; si ustedes un día quieren trabajar bien pueden trabajar con nosotros, pero queremos que las obras sean bien hechas. Y sabemos que acá hay una parte del gobierno que no quiere hacer lo que está haciendo y que está utilizando la pobreza para mejorar su posición política, usufructuando la pobreza de la gente. En los lugares más pobres se ve que esa situación genera la posibilidad al gobierno de limpiar fondos y de generar ingresos de las multinacionales porque están trabajando con los pobres. Entonces en lugares como Guatemala por ejemplo hay gente que está trabajando para la multinacional y el gobierno le está dando la tierra a la multinacional sin que esta la pague, casi. Entonces eso es lo que nosotros queremos mostrarle al gobierno, que se está trabajando y obteniendo ganancias mediante la pobreza de la gente. Y decirlo públicamente, a la prensa, a la gente que se acerca a la Fundación; esto es lo primero que queremos hacer, con la política”.

Giovanni Bongiovanni no es persona de quedarse a medio camino. Sus palabras, aún dichas con serenidad y en tono educado, resultan ser lacerantes para el poder, especialmente. Es un joven activista que parecería estar adelantado en años, por su muy particular carisma y equilibrio, para tener en sus manos la conducción de FUNIMA. Lo conozco desde su infancia y me consta que su mayor caudal siempre fue la calma y la armonía, destacándose en él un valor inamovible: la justicia. Pero el conductor de FUNIMA debe su brillo, además, al apoyo de sus colaboradores, al compromiso asumido por cada uno de ellos a la hora de decir el sí. Un sí que no es menor, porque todos después de ese sí, saben que se debe remar en el mismo sentido.

Allá en Asunción tuve la oportunidad de dialogar con un grupo de voluntarios que regresaba de Argentina. Pude percibir que estaban entrelazados por una misma línea de sintonía. Y además, que la diversidad de sus respectivas historias de vida y de las circunstancias que los llevaron al voluntariado, codo a codo con Giovanni, no fue obstáculo para la integración o para la tarea en el horizonte.

“Lo que yo quiero más que nada es que nuestra organización sea un ejemplo para toda la gente de que se puede hacer algo para mejorar el mundo, un ejemplo no solamente para los jóvenes sino también para los adultos, que vean Funima y se digan: se puede crear una organización para cambiar el mundo” dijo Giovanni.

Los voluntarios que lo rodean son italianos. Asienten con sus cabezas las reflexiones que salen de su boca, y de su alma. Coinciden con él. Lo avalan. Y él los avala a ellos. Son un solo brazo de una revolución social y cultural (y de conciencia). No hay rangos, pero sí un líder y un objetivo en común.

“Tengo muchos amigos que buscan siempre el trabajo que les proporcione el sueldo más alto, yo quiero darles el ejemplo de trabajar para algo que sirva para cambiar el mundo, no de buscar el trabajo que les dé más dinero sino el que sea mejor. Mi deseo es que Funima Internacional pueda ser un ejemplo para la gente que se está acercando, que quiere ayudar; y por otro lado entonces, enfrentar a los gobiernos que usufructúan la pobreza de la gente” concluye Giovanni.

Hay consenso. Están unidos. Y esa es una de las mayores riquezas que tiene FUNIMA internacional. Desde sus inicios y ahora, en tierras latinoamericanas. Sin la unión de hombres y mujeres poco se habría podido avanzar. Y en esa unión también siempre trabaja Giovanni, porque se hace vital para todos, y para los objetivos, y por esa razón hay que cultivarla y preservarla.

Tiziana Casadio, Francesco Mazzacane, Annalisa Magnolfi ,Luca imperioli, Emanuele La Marca, Stefania Del Busso y Sonia de Marco compartieron el encuentro. Son solo una parte de FUNIMA porque en Italia hay más voluntarios. Sonia De Marco, quien ya tiene experiencia como voluntaria recuerda: “Bueno, mi primer viaje fue en el 2015, es la cuarta vez que vengo a Sudamérica. Y ese primer viaje me cambió todo en la vida, mi manera de pensar, de vivir. En esa ocasión me quedé tres meses aquí en Paraguay, y una semana solamente, en Argentina. Y cuando regresé a Italia quise cambiar toda mi vida para ayudar más; dedicar toda mi vida a Funima Internacional. Porque mi pensamiento es que si tengo mucho o tengo la suerte en mi vida de tener una familia, de tener amor, de tener un sueldo, o de tener riqueza, tengo que compartirlo. Ahora estoy viajando más y lo que más me impacta de aquí no es la pobreza sino la falta de amor. A los chicos que ayudé y que sigo ayudando, no es que les falta comida, lo que les falta es cariño, de la familia, de la sociedad. Hay una sociedad egoísta, materialista, que piensa en la riqueza, en las apariencias, y no piensan en amar, en ayudar a los demás. Los niños sí, necesitan la comida y la ropa, pero lo que más les falta es el amor. Porque te abrazan cuando te conocen, te sonríen, te llaman tía, quieren que estés con ellos, porque les das amor”.

Tiziana Casadio no tiene la experiencia de Sonia pero sus palabras encierran un muy sólido convencimiento por la decisión tomada: “En mi caso es la primera vez que vengo a Argentina y Paraguay, con FUNIMA. Estoy muy contenta de haber conocido esta Asociación, porque siempre he querido hacer voluntariado, en el mundo, y he contactado otras asociaciones, pero el impacto con Giovanni ha sido tan potente que me ha hecho elegir esta. El carisma de Giovanni y lo que sientes cuando hablas con una persona, el intercambio, la empatía”.

Francesco Mazzacane fue categórico, fue al grano, fue a la esencia: “Estoy feliz de trabajar con FUNIMA, debí haberlo hecho mucho tiempo antes, pero he llegado ahora; me apena porque ya tengo 55 años, pero debo decir que Giovanni expresa aquél ADN típico del apellido Bongiovanni. Es un ADN particular que conozco y reconozco incluso en mí, pleno de fuerza, de verdad, de justicia, de belleza. Es un torrente de amor que no se acaba nunca. No hay mucho que decir, pero creo que hay mucho por hacer, y yo estaré con él”.

¿FUNIMA Internacional revolucionará y cambiará el mundo? No tengo dudas. Ya no hay dudas. Más bien hay certezas. Certezas de que además FUNIMA juega una carrera contra reloj, porque la pobreza y las soledades de los que sufren aumentan día a día y porque la humanidad no ha aprendido de su historia. Porque ha perdido la memoria.

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*Fotos de FUNIMA INTERNACIONAL

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georges almendras100x116Por Jean Georges Almendras-29 de noviembre de 2019

Con el rostro desencajado por la rabia, hace pocas semanas, el ex presidente paraguayo y empresario Horacio Cartes recibía la noticia de que la justicia brasileña (en la persona del juez Marcelo Breta) lo requería a nivel internacional (a través de Interpol) para ser detenido preventivamente y para ser indagado en el Brasil (obviamente, extradición de por medio) bajo sospecha de haber asistido al cambista brasileño Darío Messer cuya fuga (en el mes de mayo del pasado 2018) afectó las investigaciones en el sonado caso Lava Jato, aunque después (a mediados de este año) fue recapturado en una ciudad brasileña. Pero el mal humor del ex mandatario duró poco, porque en el correr de las últimas horas, con el mismo efecto mediático que tuvo su requerimiento, se pudo conocer que el Superior Tribunal de Justicia del Brasil le concedió el “habeas corpus” revocando el pedido de prisión preventiva, sin perjuicio de que las investigaciones continúen su curso, con el concurso exclusivo de los abogados que lo patrocinan. Si en algún momento Cartes se tomó la cabeza (como se aprecia en la imagen captada –que se ve más abajo- por un reportero gráfico) en señal de malestar por saberse buscado por la Ley del Brasil y por saberse imputado de cometer acciones delictuales, ahora esos enfados y esas iras se habrían disipado, y la felicidad habría regresado a su rostro y a su vida, porque sencillamente los hechos le demostraron que la impunidad (una vez más) está de su lado, y que quienes lo tildaron y tildan de “delincuente” (por las calles de Asunción) no hacen más que hacerse eco de habladurías populares que no tendrían asidero. Bueno, al menos es lo que piensa, él.

jorge figueredoAunque fue víctima de atentado dice que en los jóvenes unidos está el cambio

Por Jorge Figueredo, Asunción, Paraguay- 21 de Noviembre de 2019

Nelson Maciel es un joven de 17 años, presidente del Centro de Estudiantes del Colegio Nacional de la localidad de Mayor Otaño, que en los últimos meses lideró varias movilizaciones ciudadanas contra la corrupción, exigiendo mayor transparencia y rendición de cuentas al actual Intendente Pedro Chávez.

Han participado de las movilizaciones , además de los estudiantes, parte de la ciudadanía que ha ejercido su derecho constitucional a manifestarse y la de peticionar a las autoridades competentes: Contraloría General de la República y la Cámara de Diputados, la intervención de la actual administración municipal debido a existir indicios de graves irregularidades en cuanto al manejo de los recursos del FONACIDE (Creado por Ley 4758/12 Fondo Nacional de Inversión Pública y desarrollo) , así como los diversos recursos administrados por la comuna de Otaño .

Debido a su coraje y sed de justicia en denunciar la mala administración del patrimonio de la Municipalidad, que son recursos que pertenecen a todos, ya que el pueblo sostiene la institución con el pago de sus impuestos, ha recibido varias amenazas de muerte así como querellas promovidas en su contra de parte de las autoridades políticas, todas pertenecientes al Movimiento Honor Colorado, liderado por Horacio Cartes, del Partido Colorado.

Por Jean Georges Almendras y Giorgio Bongiovanni-25 de noviembre de 2019

Inédito por donde se lo mire fue el final de la etapa de balotaje del pasado domingo 24 de noviembre en Montevideo, capital del Uruguay. La pulseada entre el ingeniero Daniel Martínez (candidato de la fuerza política Frente Amplio, línea progresista, coalición de izquierda) y el abogado Luis Lacalle Pou (candidato del Partido Nacional –blanco- línea de derecha) terminó cabeza a cabeza, es decir con un empate técnico. Así de literal. Al momento de redactarse estas líneas, el informe de la Corte Electoral consigna que a la hora una de la mañana 46 minutos del lunes 25 de noviembre Luis Lacalle Pou alcanzó el 48.71 % de los votantes, mientras que Daniel Martínez alcanzó 47.51%. Se señaló además que el líder blanco está por encima del frenteamplista con 28.666 votantes y que para tener un resultado definitivo restan escrutar en el correr de esta semana los votos observados, que son exactamente 35.229. Se estima desde fuentes de la Corte Electoral que este escrutinio habrá de concluir entre los días jueves 28 y viernes 29 de este mes. Luego se sabrá definitivamente quien asumirá la presidencia de la República.

La noticia es así de escueta. Se puede interpretar como una noticia que habla exclusivamente de datos numéricos. Y nos podríamos quedar así: en la dulce espera de los resultados.

Pero en contrario, este panorama nos lleva a reflexionar en profundidad sobre esta insólita situación, porque este “cabeza a cabeza” entre el frenteamplista Martínez (oficialista) y el blanco Lacalle (oposición) visibiliza algo realmente aterrador. Visibiliza que el país está literalmente dividido.

Una división que es el resultado de un deterioro: el deterioro de una parte de la población que ha dado la espalda a la memoria y el deterioro de una izquierda que ha seguido en esa línea (en la línea de la cultura de la impunidad) porque muy poco ha hecho en materia de preservar esa memoria, y en materia de llevar a la Justicia a los responsables de violaciones de DDHH en dictadura y en post dictadura.

Una división que nos hace pensar que en realidad el pueblo uruguayo es conservador, egoísta e individualista y que adolece de amnesia. Una división que nos hace pensar que la dirigencia frenteamplista, en sus 15 años de gestión (que no es poca cosa) descuidó o se olvidó de cultivar (y apoyar, y preservar) la militancia en sus bases generando de esa forma un anquilosamiento en la dinámica combativa que es vital en las luchas por las causas sociales y por los derechos humanos.

Una división que visibiliza que en los quince años de frenteamplismo se han ignorado ciertas realidades desde las cúpulas y debemos señalar como responsables a Tabaré Vázquez y a José Mujica cuyos discursos fueron, si se quiere, demagógicos y carentes de los compromisos que se prometieron en los tiempos de campañas electorales.

Una división que nos hace pensar que en realidad desde la propia izquierda (aún con algunos buenos aciertos en su administración) se “trabajó” y se “cultivó” un esquema de gobierno, de medidas y de vínculos que con posterioridad favorecieron a la oposición. La oposición conformada por los partidos tradicionales -blanco y colorado- por grupos de centro derecha (de ideas y de parámetros por demás opuestos a los sectores populares y a las necesidades de quienes están vulnerables en una sociedad capitalista y consumista) .

Una división que visibilizó a una oposición militar y pro militar que en los últimos años reafirmó la “omertá” a la hora de decir a la Justicia y al pueblo el lugar donde están enterrados los detenidos desaparecidos, creando inclusive un “Comando Barneix” (clandestino y que nunca fue investigado) que formuló amenazas de muerte a integrantes de organismos de DDHH, y creando un partido político de neto corte fascista y militar (Cabildo Abierto) liderado por un ex comandante del Ejército –Guido Manini Ríos- que en su momento fue hombre de confianza del presidente Tabaré Vázquez, con quien mantuvo un vínculo que resultó sinuoso y poco transparente en razón de una controversia que salió a la luz pública en el marco de las actuaciones de un Tribunal de Honor Militar. Un Tribunal de generales que tomó declaraciones al militar José Nino Gavazzo -procesado por delitos de violación de DDHH- quien admitió que en los años setenta arrojó a las aguas del río Negro el cadáver de un detenido que estaba prisionero en una unidad militar.

Una división que me hace pensar que todo lo hecho por la dirigencia oficialista en los tres períodos de gobierno fue poco y nada frente a lo que se esperaba de ella, especialmente después de un tenebroso período de dictadura y de gobiernos democráticos liderados por figuras como Julio María Sanguinetti (colorado y referente de la derecha que mucho tuvo que ver con la dictadura y con la cultura de la impunidad en materia de DDHH, hasta nuestros días, no obstante que él personalmente trabaja con una prolija (y cínica) dialéctica para demostrarse como un defensor de la democracia y de los principios republicanos), como Luis Alberto Lacalle (blanco, referente de una derecha pacata y represora, y de porte conservador, que también formó parte de los continuismos de la dictadura), y como Jorge Batlle (colorado e igualmente referente de las ideologías serviles a un fascismo encubierto).

Una división que visibiliza que la dirigencia de “izquierda”, además de no haber respondido con hidalguía ni dignidad partidaria a sus votantes que la eligieron a mediados del año 2000 (optando literalmente por la comodidad de sentarse en el poder, indiferentes -traicionando- a quienes ofrendaron sus vidas en los años de dictadura) se esmeró por desarrollarse en algunos casos como una fuerza política empeñada en aplicar las mismas prácticas de corrupción y de mala administración de los partidos tradicionales de otras épocas, olvidándose aplicar las ideas artiguistas bosquejadas en el programa del Frente Amplio o en aplicar políticas tendientes (exclusivamente) a fortalecer la justicia y la erradicación de la cultura de la impunidad. Una cultura de la impunidad apoyada en vaya uno a saber qué espurios pactos con la casta militar (a espaldas del pueblo) al extremo de que curiosamente en las gestiones de Vázquez y Mujica (aún con el procesamiento con prisión –en su mayoría prisiones domiciliarias- de Juan María Bordaberry, el Gral dictador Gregorio Álvarez y de casi una veintena de militares y policías por violaciones de DDHH) el entonces Comandante del Ejército y hoy líder de Cabildo Abierto Gral (R) Guido Manini Ríos se catapultó a la escena política con consecuencias demoledoras.

Incoherentemente, el pueblo uruguayo vive hoy las instancias de la división (que va más allá de la diferencia partidaria y de la mal llamada convivencia democrática) porque quedó claro que un 50 por ciento de la ciudadanía habilitada al voto puso proa al fascismo, puso proa al pasado, puso proa a quienes representan a los dictadores que hoy reaparecen en el escenario político como actores democráticos de una falsa democracia; puso proa a los fantasmas de los represores, de los torturadores, de los violadores, de los que desaparecieron a hombres, mujeres y niños.

Si efectivamente en los próximos días se oficializa la ascensión a la presidencia de Luis Lacalle Pou, la cultura de la impunidad (que ya estaba instalada, groseramente y traidoramente, durante los tres gobiernos de izquierda bajo la responsabilidad de personajes como Tabaré Vázquez, José Mujica, Eleuterio Fernández Huidobro, como emblemas de la traición que enlodó a la fuerza política de los años de su creación y a los jóvenes que perdieron sus vidas en la resistencia a los militares) se instalará institucionalmente, en la vida “democrática” uruguaya.

Si efectivamente en los próximos días se proclama como presidente a Luis Lacalle Pou, nosotros , redactores de Antimafia Dos Mil observaremos con pavor, cómo también se materializa la traición del Partido Nacional para con sus mártires de la dictadura, como por ejemplo el Presidente de la Cámara de Diputados del Uruguay, Héctor Gutierrez Ruiz (entre otros) secuestrado, torturado y asesinado a balazos en Buenos Aires -junto al Zelmar Michelini y dos jóvenes tupamaros- en el año 1976 por un grupo de tareas de la dictadura argentina integrado en su mayoría por militares uruguayos, que fueron amparados por la cultura de la impunidad en el Uruguay.

Si efectivamente en los próximos días se proclama como presidente a Luis Lacalle Pou será la evidencia más innegable de que la amnesia histórica, dentro mismo del Partido Nacional, llegó a su mayor punto de expresión al aceptarse en su seno una coalición con la casta militar (es decir con el Gral. Guido Manini Ríos, de Cabildo Abierto), siendo que la casta militar fue declarada enemiga del Partido Nacional en la noche del 27 de junio de 1973 por el senador blanco Wilson Ferreira Aldunate (emblemática figura de los políticos blancos de esos días) en una de sus más memorables intervenciones antes de que los militares coparan el edificio parlamentario el momento del golpe de Estado.

Si efectivamente en los próximos días Luis Lacalle Pou resulta ser presidente será un hecho que la seguridad ciudadana será un tema prioritario de su agenda de gobierno y que seguramente por esa razón la militarización de las calles del Uruguay, aún sin haber sido aprobada una reforma constitucional (bajo la campaña “Vivir Sin Miedo”) en un plebiscito el pasado 27 de octubre, seguramente será efectivizada a través de un artilugio legal circunstancial.

El pueblo uruguayo está dividido. Una división bochornosa. Que visibiliza -dentro y fuera del país- que la izquierda no hizo un muy buen papel en sus quince años de gestión y que al quedarse en el camino en el cumplimiento de sus bases programáticas (por culpa de sus líderes, obviamente) sutilmente abrió las puertas del fascismo en el Uruguay. Abrió las puertas de una oposición de extrema derecha. Y lo que es peor: abrió las puertas de los cuarteles de la casta militar, pero no para exigirles y ordenarles que revelen los enterramientos de nuestros casi 200 desaparecidos, sino para darles cabida en el sistema político. ¿Esta será la traición que cargará para siempre la dirigencia frenteamplista? ¿Lo reconocerán algún día, que fue así verdaderamente?

El pueblo uruguayo, que votó a Luis Lacalle Pou, bajo la premisa equívoca de la convivencia republicana, no tuvo discernimiento y no razonó que votar a ese personaje (que representa a la flor y nata de la derecha uruguaya) fue habilitarlo a vincularse con el Partido Colorado y grupos extremos, con la casta militar uruguaya, con el más recalcitrante fascismo, con la militarismo, con la represión, con la criminalización de las protestas sociales, con el avasallamiento de los derechos humanos, con la impunidad de quienes fueron esbirros de los dictadores del ayer y del Plan Cóndor, con las patronales que no contemplan las luchas de los trabajadores y de los sectores más vulnerables de la sociedad.

Con el eventual triunfo de Luis Lacalle Pou el pueblo uruguayo está a las puertas del caos, porque la derechización que se avecina hará estragos, sembrará dolor, represión y muerte. Ese poco más del cincuenta por ciento de este pueblo dividido, fue egoísta y cobarde al votar a Luis Lacalle Pou, porque le dio la espalda a los 200 mártires cuyas fotos se exhiben hace ya más de 20 años por la principal avenida de Montevideo, en la Marcha del Silencio, esa columna humana de familiares de detenidos desaparecidos y de ciudadanos que los apoyan, y que de ahora en más (si realmente quiere hacerse sentir) deberá romper su silencio para gritar justicia. La justicia que les negó la izquierda y la justicia que ahora hará trizas la derecha blanca-colorada y militarista, de un país que será pisoteado por el autoritarismo no sin antes ser abrazado por la cultura de la impunidad, porque la falta de voluntad de política para hallar restos de desaparecidos seguramente se transformará en Ley irrefutable. Y así, la traición del pueblo que no preservó la memoria e ignoró a sus muertos, será mayúscula.

Como redactores de Antimafia Dos Mil nos duele toda esta situación. Nos desemboca en la ira. En la desilusión, por ver con nuestros propios ojos, cómo el sacrificio militante de muchos y muchas uruguayas ha sido abofeteado por sus propios compatriotas. Abofeteado por un egoísmo ciudadano, que es el signo de la desunión más descarada, que nos obliga a pensar que este pueblo verdaderamente ( y sinceramente) no se merece esos sacrificios militantes que costaron vidas y sufrimientos indescriptibles. Y en ese marco, por ahora, solo nos comprometeremos con las luchas latinoamericanas, que también son nuestras. Porque fuera de fronteras los pueblos de países como Chile, Bolivia, Colombia, Brasil, Honduras, entre otros están luchando en las calles, por su libertad y contra los militarismos y los imperialismos, pero no están dando su voto a los opresores, a los represores y a los militares.

Inédito por donde se lo mire, el balotaje de este 2019 determinó un resultado “cabeza a cabeza” y esta circunstancia electoral nos hizo ver que la mitad de este pueblo optó por darle el voto al fascismo y al militarismo, sin considerar que eso es traicionar a quienes bajo formas diferentes no solo se enfrentaron a la dictadura y a los autoritarismos y abusos de tiempos de democracia, sino además a quienes en los tres períodos de la “izquierda uruguaya” denunciaron corrupciones en el gobierno, complicidades y pactos con los militares en los días del MLN, represiones a estudiantes y a jóvenes de barrios pobres y de asentamientos, criminalizaciones de protestas sociales, actuaciones de autoridades de gobierno destinadas a obstaculizar las investigaciones de casos de DDHH (recuérdese el traslado de la jueza Mota, la férrea defensa que hizo de los militares el ex tupamaro Huidobro como Ministro de Defensa atreviéndose además a ofender a las organizaciones defensoras de DDHH), los poco éticos comentarios de José Mujica aludiendo a los grupos ambientalistas , las inmorales y delictuales concesiones a las multinacionales para emprendimientos como las mineras a cielo abierto y UPM sin respetar soberanías , las operaciones del narcotráfico en el territorio nacional con la presencia de narcos de mafias mexicanas e italianas (Rocco Morabito, de la `Ndrangheta) y los escasísimos hallazgos de restos humanos de detenido desaparecidos (cinco en total, más el caso del militante cuyo cuerpo se arrojó a las aguas del rìo Negro) enterrados en predios militares.

Dar el voto al fascismo encubierto de una esplendorosa democracia, es imperdonable y fue muy de cobardes y muy de traidores. Nos da mucha tristeza y mucha rabia, especialmente porque detrás de esos votos traidores hay vidas segadas por la dictadura, que fueron olvidadas, que fueron pisoteadas y que fueron apartadas de la memoria ciudadana, por un pueblo que se dice democrático y que se cree civilizado, pero que en los hechos no lo es.

Imperdonable.

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*Foto de Portada: www.lagaceta.com.ar 

jorge figueredoFue capturada en Estados Unidos junto a su esposo, por supuesto lavado de dinero

Por Jorge Figueredo desde Asunción, Paraguay-22 de Noviembre de 2019

La detenida Tarragó, desde el año 2017 formó parte del Movimiento "Honor Colorado" del Partido Colorado, liderado por el ex presidente de la República Horacio Cartes .

Conforme a la agencia EFE "Las fuerzas de seguridad estadounidenses detuvieron este viernes a la ex diputada y periodista Cynthia Elizabeth Tarragó Díaz junto a su marido Raymon Va, acusados de blanquear un dinero que les fue ofrecido por dos agentes encubiertos del FBI, presentados como narcotraficantes”.

jorge figueredoPor Jorge Figueredo, desde Asunción del Paraguay-20 de Noviembre de 2019

La decisión de la justicia brasileña de dictar una orden de captura internacional, incluso de comunicar a la Interpol dicha resolución, con código rojo contra el ex presidente y empresario paraguayo Horacio Cartes (HC) y actual senador vitalicio- a pesar de las variadas investigaciones entabladas contra él desde los Estados Unidos, y Brasil por estar vinculado supuestamente al contrabando de cigarrillos, al lavado de dinero proveniente del narcotráfico y otras actividades ilícitas- sorprendió a los diferentes medios de comunicación y a la ciudadanía del país.

Es muy llamativa que esta movida de la justicia brasileña se de dentro de un contexto político-económico nacional y regional de confrontación entre poderosos grupos económicos, así como de una crisis social y política en varios países como Chile, Ecuador, Bolivia, Argentina, Uruguay , Paraguay , donde se está poniendo en entredicho a la supuesta democracia vigente en ellos , revelándose que en realidad vivimos dentro de una falsa democracia, de una dictadura mafiosa con ropaje de ritual democrático, donde se vota pero no se elige.

Nadie duda de las relaciones de Horacio Cartes con Darío Messer. Ya desde la década de los 80 y principios de los 90 existen indicios de su vinculación con diversas actividades ilícitas, ya durante la dictadura de Stroessner como por ejemplo la evasión de divisas, y posterior al 89 , delitos que van desde el contrabando de cigarrillos, el lavado de dinero, y hasta el narcotráfico.

La justicia brasileña con sus investigaciones revelo que existiría una especie de Sociedad Oculta entre Dario Messer y Horacio Cartes. Ambos se consideraban " amigos del alma" ; se han hecho favores mutuos, donde lo que prevalecía siempre es la circulación y transferencias de millones de dólares a las cuentas abiertas en los bancos paraguayos, propiedad de Cartes, de mucho dinero y de dudoso origen, proveniente del Brasil . A pesar de resultar evidente para varios investigadores de la prensa, políticos, y analistas la fluida relación que siempre mantuvieron Cartes y Messer, el ex presidente paraguayo siempre buscó ocultar sus relaciones comerciales con Messer y sus vínculos con mafiosos como Fadh Jamil, considerado una de las cabezas de la mafia en la Triple frontera en su momento, con quien realizó varios negocios desde el año 1993. Hay que recordar también que uno de los hijos de FadhYamil fue sospechoso de ser uno de los autores intelectuales del asesinato del periodista Santiago Leguizamón en 1991, hecho que ha quedado impune.

La historia de Horacio Cartes es una muestra de la debilidad institucional, la corrupción y la impunidad reinante en el Paraguay. A pesar de contar con un prontuario enorme, con varios antecedentes de delitos, con indicios de estar vinculado al lavado de dinero, al contrabando, al narcotráfico, ya después de la caída de Stroessner, jamás fue investigado, procesado y mucho menos condenado por la justicia paraguaya .

No debemos olvidar que Cartes fue fundador del Movimiento político " Honor Colorado", del Partido Colorado, y que formaba parte del mismo el ex intendente de Ypejhu, Vilmar " Neneco" Acosta (líder de una banda de narcotraficantes del departamento de Canindeyú y condenado como autor intelectual del asesinato del periodista Pablo Medina) el ex gobernador del departamento de Canindeyú, Alfonso Noria y la diputada Cristina Villalba, amigos de Vilmar Acosta, y que son sospechosos también de estar vinculados con la muerte del comunicador.

El Director del Diario 5 días, Dr. Benjamín Fernández Bogado, en un programa televisivo manifestó: “el hecho que el Brasil haya decretado la captura internacional de Cartes, transmite un mensaje al Paraguay, que tenemos escasa soberanía sobre nuestros asuntos, que es un país en joda, que los paraguayos somos incapaces de procesar y mucho menos condenar a los poderosos, por la debilidad de nuestras instituciones. Vivimos en una cultura de la impunidad. Aquí no existe el Estado ni la república. Debemos animarnos a cumplir las normas, trabajemos para ser un país serio y no informal".

El Dr. Hugo Estigarribia, abogado constitucionalista, ante la consulta de si es el fin de Horacio Cartes, expresó: "Es difícil predecir lo que va a acontecer, ya que el Paraguay es el cementerio de las teorías . Sí, podemos sostener, que lo ocurrido es un golpe fuerte al Paraguay, como fue un golpe fuerte cuando eligieron a Cartes, siendo investigado en varios países por hechos ilícitos. Fin de que los bandidos se alejen de la política, fin de la financiación política ilegal. Lo ocurrido también nos demuestra que el Paraguay es una democracia tutelada, por Brasil y por Estados Unidos”.

El eventual procesamiento de Cartes por la Justicia Brasileña, tendría varias facetas y efectos : uno de ellos es el efecto político, ya que seguramente dentro del Congreso Nacional se debatirá si Horacio Cartes, como Senador Vitalicio tiene fueros o no ; y en caso que tenga fueros, se deberá votar para la aceptación o rechazo de su desafuero y hay que ver las acciones que emprenderán los cartistas en relación al gobierno de Mario Abdo, pues hasta ahora habían evitado su juicio político, a cambio de una mayor injerencia en el gobierno. Sin embargo ahora podrían cambiar de postura y preparar un golpe político contra el presidente; otro efecto sería a nivel jurídico: desde el punto de vista legal las autoridades judiciales paraguayas analizarán si la orden emanada del Brasil cumple con los presupuestos de la legislación penal y procesal penal paraguaya para una eventual extradición de Cartes ; otro efecto es a nivel económico , pues tradicionalmente el Brasil en su relacionamiento con el Paraguay, ante una negativa por ejemplo de extraditar a un delincuente (en este caso si ocurriera que el Paraguay denegase la extradición de Cartes) el Brasil podría aplicar represalias económicas contra el Paraguay, que en esta ya difícil coyuntura económica lo puede llevar a una grave recesión; y por último, los efectos diplomáticos : no hay que olvidar que en pocos años más culmina la vigencia del Tratado de Itaipú, y ambos países deberán volver a renegociar cómo se dará la administración de la energía eléctrica, por lo tanto, el Brasil podría exigir al Gobierno de Mario Abdo Benítez que no cambie sustancialmente el contenido del Tratado que históricamente ha favorecido al Brasil.

Independientemente de todo lo señalado, las instituciones del Estado paraguayo se encuentran en una de las encrucijadas más decisivas de su historia. Depende de la decisión que tomen o la responsabilidad que asuman en relación al caso Cartes, para fortalecer y apuntar a la construcción de un verdadero Estado Social de Derecho como garantiza la carta magna del país. O de lo contrario, permitirán que la cultura de la impunidad, de la ilegalidad, y la narco-política sigan condicionando al Estado, y sigamos siendo conocidos como un país Estado-mafia.

Finalmente el pueblo paraguayo también tiene una disyuntiva: continuar pasivo , aceptando temeroso lo que decidan entre cuatro paredes sus mandatarios, y autoridades judiciales en relación a la causa penal que involucra a Cartes en el Brasil o asumir un protagonismo militante y civil, que promueva una revolución de los valores, una revolución cultural , que lleve a la expulsión de la mafia y del crimen organizado que se ha insertado dentro del Estado y la cultura política del Paraguay. Urge desterrarlos definitivamente y empezar a construir una cultura de la legalidad, donde prevalecerá la justicia social, la auténtica democracia y el Estado de Derecho.

*Foto de Portada: www.airedesantafe.com.ar 

georges almendras100x116Hasta el momento, y pese al código rojo de Interpol, Cartes no ha sido detenido

Por Jean Georges Almendras-19 de noviembre de 2019

Turbulencias de tono tenor se vienen viviendo Paraguay. La vida política está viviendo, una vez más, un sacudón, en cierto sentido anunciado, si tomamos en cuenta que Horacio Cartes, durante su gestión de gobierno y después generó siempre polémica y despertó inquietudes, pero sobre todo sospechas de que detrás del hombre militante del Partido Colorado había un empresario mordaz y recurrente en ambiciones y emprendimientos. Ambiciones y emprendimientos que en algunos casos, según “se decía por ahí” (y hasta por algunas denuncias que se dejaron sentir) podrían estar rayando con el delito, de ahí que en las calles del Paraguay, de Asunción especialmente, el “Horacio Cartes delincuente” era un dicho que se oía casi a diario. Alguien diría además que “era un secreto a voces” de que el ex presidente estaba metido en matufias extrañas y muy remuneradoras.

Entonces, todo este notición de que la Justicia brasileña ha puesto sobre su mira al ex gobernante Horacio Cartes, ha hecho que en todos los ámbitos se comenzaran a vivir los efectos de una situación especialmente embarazosa para el mismo Cartes , para su partido político, para el sistema político y para el gobernante de hoy Mario Abdo Benitez

georges almendras100x116Por Jean Georges Almendras-19 de noviembre de 2019

Bajo firme sospecha de haber cometido acciones delictivas relacionadas con el caso Lava jato, la Justicia brasileña ha dado orden de captura internacional contra el ex presidente del Paraguay Horacio Cartes. Las informaciones de las agencias internacionales han saturado las redacciones de diarios, informativos de televisión y radios del Brasil y de la región, con esta relevante noticia que visibiliza categóricamente lo que en varias oportunidades desde nuestra redacción (e inclusive de parte del director de Antimafia Duemila Giorgio Bongiovanni, y nosotros mismos) hemos aludido respecto al comportamiento de Cartes, más cercano a la trasgresión de la Ley que a su cumplimiento. Y en esta oportunidad es la Justicia del Brasil la que está dando su posición. Que por cierto nos place, especialmente después de que Giorgio Bongiovanni, en ocasión de un debate reciente en Asunción del Paraguay (después de la representación de la obra ¿Democracia?, por el elenco de Our Voice) encara públicamente, y precisamente a Horacio Cartes, como un gobernante de dudoso comportamiento, en momentos de su gestión y como empresario. Cabe mencionar, como dato que no resulta menor, que en el imaginario popular, en todo el territorio paraguayo, se ha calificado siempre a Horacio Cartes, como un “delincuente” de alto vuelo.

Por Adriana Navarro-12 de noviembre de 2019

Luego del reciente acto electoral el domingo 27 de octubre, vienen las reflexiones, las interpretaciones, y las proyecciones acerca de qué podrá ocurrir de cara al próximo balotaje entre los dos candidatos más votados: Daniel Martínez, perteneciente a una fuerza, que se define de izquierda, y Luis Lacalle Pou, representante de una fuerza tradicionalmente de derecha.

La de este artículo, es sólo una interpretación más, pero que pretende aportar, con sinceridad, elementos que expliquen qué buscan los distintos grupos de electores, y cuáles son los escenarios que pueden intuirse en base al nuevo parlamento y al espectro político uruguayo.

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